Tiempo de patio

Organizar los periodos de recreo en infantil requiere un enfoque estructurado y sensible a sus necesidades específicas.

El  recreo, aunque es un momento de juego libre, puede ser abrumador para una persona con autismo debido a la falta de estructura, el ruido, la imprevisibilidad y la interacción  social.

Debemos por tanto realizar metodologías específicas que permitan que el recreo se convierta en un momento positivo y enriquecedor para el alumnado con TEA, permitiéndole disfrutar del juego y desarrollar habilidades en un entorno seguro y comprensivo.

Anticipación

  • Anticipación del Recreo: Se puede incluir el recreo en el horario visual de la clase y del alumno o alumna. Se debe utilizar un pictograma claro para «recreo» y, si es  posible, otro para «patio» o «juego».
  • Cuenta Regresiva: Antes del recreo, se puede usar un temporizador visual o una cuenta regresiva para que el niño o niña sepa cuándo se acerca el momento de salir. 
  • Rutina de Transición: Establece y practica una rutina clara para la transición al  recreo (ej., «guardamos los juguetes, nos ponemos las chaquetas, hacemos la fila»).

 

Propuesta de actividades

  • Elección Limitada: Es preferible ofrecer opciones limitadas y claras para el  juego. Por ejemplo, en lugar de «ve a jugar», se puede decir «¿quieres  jugar con la pelota o con los coches?». Esto reduce la ansiedad por la toma de decisiones. 
  • Materiales Preferidos: Asegúrate de que haya disponibles algunos de los juguetes o materiales preferidos del niño o niña, especialmente aquellos que le proporcionen la estimulación sensorial que busca o necesita para  regularse. 
  • Juego Paralelo: Se debe respetar el interés por el juego paralelo (jugar junto a otras personas pero no interactuar directamente). No se debe forzar la interacción si no está preparado o preparada. 
  • Actividades de Regulación: Si el niño o niña tiende a la hiposensibilidad y busca mucha estimulación, se puede sugerir actividades que impliquen movimiento intenso o presión profunda (ej., empujar una pelota grande, saltar, correr).

 

Adaptación sensorial

  • Juguetes Sensoriales: Es aconsejable el permiso para que el niño o niña lleve un objeto sensorial o juguetes de manipulación (también llamado fidget toy, como una pelota antiestrés, gomas elásticas…) de su elección al recreo para ayudarle a  regularse y a concentrarse. 
  • Auriculares Antirruido: Si el ruido del recreo es un problema, se pueden usar auriculares con cancelación de ruido. 
  • Se sugiere la creación de zonas delimitadas en el patio  con propósitos específicos. Por ejemplo:
  • Zona Tranquila: Un rincón más apartado y menos concurrido donde el niño o niña pueda ir si necesita calmarse o estar en soledad. Puede  tener cojines, un libro o un juguete sensorial. 
  • Zona de Juego Estructurado: Un área con materiales e.specíficos para actividades dirigidas o juego con reglas claras (ej., un rompecabezas grande, bloques de construcción, un juego  de encaje…). 
  • Zona de Movimiento: Un espacio para actividades físicas más intensas si el niño o niña busca estimulación vestibular o propioceptiva (ej., columpios, tobogán, un pequeño trampolín si es posible y  seguro). 

 

Persona de referencia

Se debe designar a una persona adulta (maestro, auxiliar) que tenga toda su atención sobre el niño o niña durante el recreo, especialmente al principio. Esta persona puede ofrecer apoyo, ayudar en las transiciones o intervenir si el niño o niña lo necesita. 

Del mismo modo, si el niño o niña desea interactuar con otras personas, esta persona puede mediar en el juego, enseñando habilidades sociales básicas (como compartir, esperar turnos o iniciar una interacción).

 

  • Agenda del día: Crear una secuencia visual de las actividades del día (llegada, juego libre, asamblea, patio, merienda, etc.) y revisar con el niño o niña al inicio de la jornada y antes de cada transición.
  • Horario visual: Utiliza imágenes o pictogramas claros que representen cada actividad (ej., «llegada», «asamblea», «patio», «trabajo», «comida», «despedida»). Para el recreo, se puede acompañar de otro pictograma que indique dónde se va a realizar (ej. patio, gimnasio, …)
  • Propuesta de actividades: Es importante tener una gran variedad de actividades para proponer al alumnado en el patio para poder adaptarnos mejor a sus intereses, a sus capacidades, a sus gustos, a las circunstancias del entorno … También es recomendable preguntar a los niños y niñas cuáles son sus actividades preferidas.