Dada la diversidad en la presentación de la comunicación en el TEA, las intervenciones son muy individualizadas. El objetivo no siempre es «normalizar» la comunicación, sino facilitar que la persona pueda expresar sus necesidades, deseos, pensamientos y sentimientos de la manera más efectiva y funcional posible.
Algunas de las estrategias y herramientas comunes incluyen:
Será fundamental la personalización del SAAC para cada alumno o alumna. Para ello será necesaria realizar previamente una evaluación que deberá centrarse en la competencia comunicativa y en las oportunidades de participación con el objetivo de que pueda comunicarse de forma efectiva en los diferentes contextos y para las diferentes funciones de la comunicación, dicha configuración y/o diseño del SAAC incluirá pictogramas, fotografías, gestos, palabras o expresiones que representen los distintos conceptos que la persona podrá señalar o escoger para comunicarse.
Se llevará a cabo la implantación del SAAC más conveniente y adecuado a las características y necesidades individuales, y la decisión de dicho sistema será resultado de la evaluación que se llevará a cabo por un equipo de comunicación interdisciplinar, formado por todos los profesionales que intervienen, como maestros o maestras especialistas de audición y lenguaje y pedagogía terapéutica, tutor o tutora, auxiliar educativo, fisioterapeutas y familia, así como agentes externos (asociaciones, terapeutas ocupacionales, CDIAT, etc.), recayendo la coordinación de dicho equipo de comunicación en el o la especialista en audición y lenguaje o en su caso, el o la profesional con más formación y experiencia en CAA, guiando la toma de decisiones y el proceso de evaluación.
El centro educativo deberá asegurar que el SAAC esté siempre disponible y accesible, facilitar oportunidades reales para que el alumnado lo utilice en diferentes contextos (aula, recreo, comedor, salidas, actividades complementarias, etc.) y promover que todo el personal educativo conozca estrategias básicas de implementación y uso de los diferentes sistemas utilizados por el alumnado que escolariza.
Incluyen:
Es crucial entender que las diferencias en la comunicación no significan una falta de deseo de comunicarse, sino una forma diferente de hacerlo. La paciencia, la flexibilidad y el uso de estrategias adaptadas son clave para facilitar una comunicación efectiva y respetuosa con las personas con TEA.