Colaboración con la familia

 

Una comunicación frecuente y bidireccional entre la familia y el centro educativo favorece la coherencia de las actuaciones, permite detectar necesidades y facilita el bienestar del alumno.

Comunicación diaria

Mantener un breve intercambio de información al inicio o al final de la jornada para compartir aspectos relevantes del día, resolver pequeñas incidencias y reforzar la confianza entre la familia y el centro.

Cuaderno de comunicación o agenda

Cuando sea necesario, utilizar un cuaderno o una agenda para registrar información sobre aspectos significativos del día, como el descanso, la alimentación, la comunicación, la participación, el estado emocional o cualquier situación que pueda influir en su bienestar y aprendizaje.

Reuniones periódicas

Programar encuentros con la familia para valorar la evolución del alumno, compartir avances, resolver dudas, revisar las estrategias que se están utilizando y acordar, de forma conjunta, los ajustes o nuevas actuaciones que favorezcan su desarrollo y participación en el centro educativo.