Antes de la llegada

El periodo de adaptación es una etapa crucial para que el niño o niña inicie su trayectoria escolar de forma positiva, construyendo una base sólida para su futuro aprendizaje y desarrollo emocional y social.

Diseñar un periodo de adaptación personalizado para un alumno con TEA (Trastorno del Espectro Autista) en Educación Infantil es crucial, ya que sus necesidades y su forma de procesar el mundo son diferentes. La clave está en la anticipación, la estructura, la comunicación visual y la flexibilidad. No existe una plantilla única, pero sí algunas estrategias que podemos adaptar.

Recopilación de Información Previa (Antes del Inicio)

  • Reunión exhaustiva con la familia:
    • Historial del niño o niña: Experiencias previas en la escuela infantil, si las hay.
    • Intereses y motivaciones: ¿Qué le gusta hacer? ¿Qué le calma? ¿Cuáles son sus juguetes o personajes favoritos? Estos pueden ser herramientas poderosas.
    • Sensibilidades sensoriales: ¿Le molesta algún sonido, luz, textura, olor? ¿Necesita presiones profundas o evita el contacto físico?
    • Comunicación: ¿Cómo se comunica el niño o niña (verbal, con pictogramas, gestos)? ¿Qué nivel de comprensión tiene?
    • Rutinas en casa: Horarios de sueño, comidas, preferencias alimentarias, hábitos de higiene.
    • Desencadenantes de crisis/ansiedad: Qué situaciones o estímulos le generan desregaltermalestar o desregulación.
    • Estrategias de calma: ¿Qué funciona en casa para calmarlo cuando está ansioso o alterado?
    • Habilidades de autonomía: Control de esfínteres, comer solo o sola, vestirse.
    • Posibles herramientas de apoyo: Chupete, juguete transicional, manta especial.
  • Informes previos: Solicitar informes médicos, psicológicos o de servicios de atención temprana, con consentimiento de la familia.

 

Preparación del Entorno (Antes de la llegada)

  • Visita previa del niño o niña y la familia al centro: Idealmente, realizar varias visitas cortas antes del inicio oficial, para familiarizarse con el espacio, conocer a la tutora o tutor y a algunos compañeros.
  • Ruta visual: Crear un recorrido visual con fotos del camino desde la entrada hasta su aula, el baño, el patio.
  • Espacio físico:
    • Zona tranquila/de escape: Designar un rincón en el aula (o un espacio cercano) que el niño o niña pueda usar para calmarse cuando se sienta abrumado. Puede tener cojines, juguetes sensoriales, mantas con peso…
    • Organización visual: Utilizar etiquetas con pictogramas para organizar materiales y áreas del aula.
    • Minimizar estímulos: Reducir ruidos innecesarios, luces fluorescentes intensas si es posible, evitar decoraciones excesivas que saturen visualmente.
  • Materiales individualizados:
    • Agenda visual: Para planificar el día.
    • Pictogramas: Para actividades, transiciones, objetos, personas.
    • Historias sociales (o guiones sociales o Scripts): Son pequeñas narraciones personalizadas, a menudo con pictogramas (de dos a cinco imágenes), que describen una situación social, los pensamientos y sentimientos de las personas involucradas y los comportamientos esperados con poco texto. Por ejemplo: qué es ir a la escuela, qué hacen los niños y niñas, quién es la maestra o maestro, las rutinas… Se deben leer con el alumno o alumna de manera previa a la situación para anticiparla.