La imprevisibilidad es una barrera para los niños y niñas con TEA. Para eliminarla debemos aumentar su control sobre el entorno.
El maestro o maestra anticipará cada cambio de actividad, personas, comidas, objetos, en el ambiente, un ruido fuerte…
Un entorno predecible reduce la ansiedad y mejora la seguridad y la autonomía del alumnado con TEA porque ayuda a entender el entorno físico y social, reduciendo posibles problemas de conducta.
La anticipación debe ser: