El Procesamiento Sensorial en el alumnado con TEA es la forma en que el cerebro registra, interpreta y organiza esta información sensorial puede ser atípica, lo que lleva a respuestas inusuales o intensas a los estímulos. Es por ello que necesitamos evaluar individualmente la forma en que cada alumno o alumna procesa la información para diseñar un entorno que dé respuesta a sus características.
En ocasiones, hay crisis de desregulación (meltdown) que están motivadas por un estímulo apenas imperceptible para el resto. Por ello, ante una situación de desregulación se deben revisar los elementos del entorno como:
El procesamiento sensorial de las personas autistas también puede implicar:
Este particular filtro sensorial de las personas autistas tiene un impacto en el ámbito educativo en:
Comprender el perfil sensorial único de cada persona autista es esencial para proporcionar un apoyo efectivo y mejorar su calidad de vida, permitiéndoles participar más plenamente en sus entornos y actividades diarias.
Para conocer el perfil sensorial hay herramientas que nos pueden ayudar. Para ello, la principal herramienta es la información que nos puede aportar la familia, que es quien más lo conoce, pero también se puede buscar la colaboración de los servicios de orientación y, en caso de que así lo valoren estos servicios, de los Centros de Recursos para la Educación Inclusiva (CREI).
Se puede permitir que utilice elementos que faciliten la autoestimulación sensorial o la regulación como:
Esta particular percepción sensorial hace que debamos tener flexibilidad a la hora de: